CÓMO SER CRISTIANO

LA DECISIÓN MÁS IMPORTANTE DE LA VIDA

El cristiano no es más que una persona que ha tomado la decisión de tener una relación personal con Jesucristo. Su vida y sus decisiones están sometidas a la de Dios, y ahora el propósito de su vida es engrandecer a Dios en todo y con todo.
Otros términos que equivalen a la definición de cristiano son: nacer de nuevo, convertirse, ser salvo, etc…
La importancia de las decisiones que uno tiene que tomar en la vida puede medirse en base a la repercución que esta tenga en el futuro de la persona. Es por eso que la decisión de aceptar tener una relación personal con Jesús es la decisión más importante de la vida, porque su repercución es eterna: en dependencia de lo que uno decida, su eternidad será en o fuera de la presencia de Dios.

LO QUE NO ES

Ser cristiano NO es ir la iglesia.
Ser cristiano NO es colaborar financieramente con una iglesia, institución de beneficencia, etc.
Ser cristiano NO es leer o meramente conocer la Biblia de manera intelectual.
Ser cristiano NO es tener antepasados (abuelita, tíos, padres) cristianos.
Aunque todas las cosas mencionadas anteriormente son buenas y valiosas, son solo un reflejo exterior del cambio operado en el interior. En otras palabras, si un cristiano va a la iglesia, lee la Biblia, etc., es como consecuencia de lo que Dios ha hecho en su interior, nunca la causa del cambio que ha habido en su vida al venir a los pies de Jesucristo.

CÓMO LLEGAR A SER CRISTIANO

1) Entienda que Dios es real, que le ama y tiene un planes para su vida.
2) Reconozca que es pecador. Todos los seres humanos somos pecadores (es decir, hemos desobedecido a Dios de una manera u otra) y eso nos separa de Dios. No hay esfuerzo humano (ni mediante la religión, la buena moral, la filosofía, las buenas obras, etc.) que pueda lograr que se restablezca la relación entre el Dios santo y el hombre pecador. El hombre merece la muerte por su pecado.
3) La única solución a esta situación la proveyó Dios mismo. Jesucristo es el único camino para llegar a Dios, ser reconciliados con él y poder vivir una vida plena y abundante.
El nacimiento y la vida de Jesucristo, el Hijo de Dios, es la máxima muestra del amor de Dios por la humanidad. El, siendo igual a Dios, se hizo hombre como nosotros y experimentó todo lo que nosotros experimentamos a diario.
La muerte de Jesucristo fue en sustitución por cada uno de nosotros y nos garantiza que el castigo que nosotros merecíamos por nuestra desobediencia, ya ha sido completamente pagado.
La resurrección de Jesucristo de entre los muertos es la prueba de que, así como el vive, nosotros también viviremos.

Cuando uno acepta sinceramente las tres cosas que hemos mencionado, y se lo dice a Dios mediante la oración, automáticamente y sin necesidad de ningún intermediario humano, se convierte en un hijo de Dios. El perdón de Dios es el comienzo de la vida cristiana, y a partir de ese momento, comienza un largo “viaje” de crecimiento y madurez.

Si quieres aceptar el regalo gratuito de perdón y de vida abundante y eterna que Dios ofrece a todo ser humano, te invitamos a que converses con Dios ahora mismo y le entregues tu vida para que él haga contigo lo que tiene planeado.